lunes, 26 de diciembre de 2016

INTELIGENCIA MATERNAL

Hace unos días he quedado carbonizada del asombro cuando salió el estudio que habla acerca de como el cerebro de la mujer cambia en el embarazo para preparase para la titánica tarea de ser madre.
Y bueno, mi ñoñismo crónico y mi interés post- parto por la neurociencia y la psicología no me dejaron tranquila y me puse a buscar el estudio, para ver de que se trataba.
El estudio se hizo tomando en cuenta que los cambios hormonales que suceden a lo largo de la vida de la mujer, incluyendo los que ocurren en el embarazo, están muy bien estudiados, sin embargo, no habían estudios que observaran la existencia de cambios significativos en la estructura del cerebro de las mujeres que se convierten en madres.
Entonces, tomaron un grupo de mujeres que estaban en "campaña" para ser mamás y otro grupo "control" de mujeres que no tenían intenciones de ser madres (grupo para comparar) y se tomaron resonancias magnéticas a todas ellas para comparar las estructuras. Luego se separaron los grupos y esperaron pacientemente hasta que las del grupo que estaba en campaña, se embarazó. A las mujeres embarazadas se les tomó nuevamente resonancias para ir comparando si habían cambios con sus resonancias anteriores y compararlas con las mujeres del otro grupo (las que no querían tener hijos aún).
Además en paralelo se hizo lo mismo en dos grupos de hombres. Un grupo con hombres que estaban "esperando" guagua y otro grupo que no. Si aparecía algún cambio en el cerebro masculino de los que estaban esperando guagua, se podría entonces pensar que los cambios en el cerebro se deben a la "experiencia" de tener un hijo, o a la inminencia de la paternidad, y no al embarazo en sí. Se entiende?
Además se tomaron nuevas resonancias a las mujeres que fueron madres, dos años después de haber tenido la guagua para estudiar si los cambios se extendían en el tiempo (gran trabajo).
Los resultados son increíbles!. El cerebro de la mujer embarazada sufre una disminución de la materia gris en determinadas zonas que tienen relación con las habilidades sociales. En algunos artículos se habla de que las mujeres estamos más "despistadas" cuando nos embarazamos y somos madres. En mi lectura sobre el tema hablan de que las madres perdemos un poco la memoria a corto plazo. Me hace tanto sentido esto, porque yo era una persona que no necesitaba agenda, ni anotar fechas, ni horas de médicos, nada. Sin embargo, ahora soy terrible. Mi esposo se queja de que no le presto atención en algo que me cuenta, pero no es eso, simplemente no logro retenerlo. Pero esto tendría un sentido más práctico ya que en este periodo la mujer necesita enfocarse a las tareas propias de la maternidad y nuestro cerebro deja de lado lo que no es tan necesario almacenar. Yo puedo no acordarme de lo que comí ayer, o donde diablos dejé las llaves, pero si me acuerdo de todas las medidas que tuvo Pedro en su último control.
Esta disminución de la materia gris podría ser una nueva "poda sináptica" (algo que aprendí con la grandiosa Amanda Céspedes), que significa que nuestro cerebro elimina de manera selectiva algunas conexiones entre neuronas que están siendo poco ocupadas, de tal manera que la capacidad el cerebro esté disponible para reforzar otras conexiones que serán usadas en forma más frecuente. Es lo que sucede a nivel cerebral, por ejemplo, en la adolescencia. O sea es como actualizar las aplicaciones de nuestro smartphone. Tal cual.
El estudio demuestra disminución de la materia gris del cerebro de la futura madre en áreas de la corteza cerebral, pero no en regiones al azar, sino que en lugares que tienen un rol fundamental en los procesos sociales. Incluyendo zonas que potencian nuestra habilidad para predecir y comprender las conductas de otra personas, sus conocimientos, sus intenciones y creencias. Que mejor adaptación cerebral que potenciar un área que nos servirá para interpretar, comprender y responder a las necesidades de un bebé que no habla y que necesita toda nuestra atención?. Pucha que es perfecta la máquina humana!!!
Por otro lado se estudió si estas adaptaciones hacían alguna diferencia en el aspecto del cuidado materno. Se demostró que los cambios del volumen de la materia gris durante el embarazo puede predecir la calidad de la relación madre - hijo y la ausencia de hostilidad de la mamá hacia su guagua. Impactante!!.
En cuanto a la permanencia en el tiempo de estos cambios, se concluyó que estos se mantienen hasta alrededor de los dos años de vida del bebé. Coincidiendo con el término del famoso puerperio. Cuático!
En este estudio en particular no se observó diferencias significativas en la memoria de las mujeres embarazadas ni cambios en el ámbito cognitivo. Es decir, la disminución de la materia gris del cerebro en ningún caso significa que nos volvamos tontas ni menos capaces. Sino que estamos desarrollando un nuevo tipo de inteligencia, la inteligencia maternal.
Los cambios cerebrales eran también independientes del tipo de fecundación a través de la cuál quedaron embarazadas las mujeres del estudio. así que no influye si el embarazo fue en forma natural o con tratamientos de fertilidad.
Esta adaptación estructural, en conjunto con la gran tarea que cumplen las hormonas durante el embarazo, hacen que las futuras madres desarrollemos estos super- poderes que nos permiten hacernos cargo de la gran tarea de convertirnos en madres.
Nuestro cerebro se vuelve "multi task", o sea, aprendemos o reforzamos la habilidad de hacer muchas cosas a la vez sin morir en el intento.
Nuestro umbral de estrés se modifica y eso explica que nos vayamos "soltando" a medida que el embarazo y la maternidad avanza. Con todas la horas de sueño perdidas, cualquiera perdería la cabeza en el intento de criar hijos, pero nuestro cerebro se adapta a esa necesidad.
Nuestras habilidades sociales mejoran, aprendemos a leer mentes, caras y lenguaje no verbal, esto nos sirve para responder a las necesidades de la guagua que no hablará por un largo rato y además  nos sirve para hacernos las lindas y conseguir ayuda cuando la necesitamos.
Por último las mujeres en periodo post- parto nos volvemos más agresivas y protectoras con nuestras crías, somos capaces de pelear con quién sea para resguardar a nuestros pequeños y lo mismo pasa con la motivación para sobrevivir, buscar comida y refugio, que garanticen la supervivencia de nuestros hijos. En resumen nos volvemos más valientes.
Como conclusión de los artículos que leí y el estudio que se publicó, se puede evidenciar que en la maternidad nuestro cerebro se encuentra en un periodo de cambio y plasticidad que es muy importante y determinante en nuestro futuro como madres. Ahora me hacen sentido muchas cosas, con razón el periodo del puerperio es tan complejo, estamos viviendo cambios que no son sólo impresión nuestra, sino que ahora se comprueba que son cambios de estructura cerebral, que nos permiten hacernos cargo (en la mayoría de los casos) exitosamente de nuestros hijos.
Sin duda un mundo fascinante el de la neurociencia, que rico es poder aprender para comprender los cambios que nos ocurren y así tener herramientas para enfrentar la maternidad un poquitín más tranquila.

Dejo el link del estudio para las ñoñas jajaja... un beso...

Estudio sobre cambios cerebrales en el embarazo Nature Neuroscience

Jennifer Ravanal C.
Enfermera.
Monitora de Lactancia OMS-UNICEF

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lunes, 19 de septiembre de 2016

El lado oscuro de la maternidad, nunca es tarde para enmendar..

Estos días he leído varios post sobre lo triste, solitaria y difícil que es la maternidad en estos días. Y me dio como un poco de rabia. Creo haber tenido también todos esos sentimientos con respecto a la maternidad en algún minuto. Si leemos el blog hacia atrás me puedo dar cuenta de que estuve bien metida en la oscuridad, como tal vez muchas de ustedes lo están hoy.
Pero me dio rabia leer tanto lamento, creo que me enojé porque me vi reflejada en esa amargura profunda que fui leyendo, y porque me chocó un poco retroceder y darme cuenta que estuve tal vez mucho rato atascada en esa oscuridad.
Pero no quiero hablar de lo triste de la maternidad o de las sombras, porque de eso hay suficiente en Internet parece. Quiero hacer mi autocrítica de porqué me vi tan triste y sola en alguna oportunidad.
La maternidad se vuelve triste porque aunque leas todos los libros de la Laura Gutman, nada te prepara para la realidad misma. Es totalmente cierto que la maternidad al menos los primeros meses se reduce a entrega máxima, entrega absoluta. Cuando tienes un desafío deportivo o profesional, puedes renunciar, puedes suspender, reprogramar y nadie va cuestionar demasiado tu decisión. En cambio, no puedes renunciar a la maternidad, no puedes echar un pie atrás, no puedes no ser madre un día y después arrepentirte.
Se torna triste porque muchas mujeres hoy vivimos solas y fuimos independientes mucho tiempo antes de elegir tener una familia y ser madres. Fuimos demasiado dueñas de nuestras vidas y de nuestro tiempo, y cuando finalmente llega la hora, pucha que cuesta no ser la prioridad numero uno, cuesta que la gente te diga: hola, como esta tu guagua? y que ya no pregunten por ti, o que te conviertas en la mamá de...
Es terrible la carga que hay hoy sobre las madres modernas. Toda esta cuestión de la igualdad de género, de "abajo el patriarcado" y esas cosas te dejan con poco espacio para sentir, para confesarte, para pedir o recibir ayuda. Mientras los hombres se vuelven cada vez más conectados con su femeneidad, las mujeres cada vez estamos menos conectadas con nuestra naturaleza, haciéndonos las rudas, las auto - suficientes frente a los demás. y así lueguito colapsamos. No se de cuando el hecho de tener hijos no te da derecho a un día sentirte chata, cansada, o que extrañas tu vida anterior. Yo lo he sentido muchas veces, pero es eso malo?, ahora miro hacía atrás y encuentro tan idiota que no podamos expresar nuestros sentimientos en forma sincera. "No querías tener un hijo?", "no te quejes ahora". Que idiotez. Creo que la maternidad se vuelve triste cuando sientes que no puedes expresar tus penas libremente, cuando estas obligada a ser un personaje de my lilltle pony tirando arcoiris por los ojos, porque fuiste madre. Cuando la realidad es que como todo en este mundo la vida de mamá también tiene sus días malos y punto. Lo que necesita uno es simplemente que le den un abrazo bien apretado. No necesitamos la ley del hielo porque nos pusimos idiotas, o que cuestionen nuestros sentimientos. A nadie le gusta que le digan que sentir con respecto a nada ni nadie.
Me siento arrepentida de no haber sido más sincera conmigo y con los demás en los momentos que correspondía, acumulé demasiado en muy poco tiempo y al pasar los días y los meses, de repente explotas en forma tardía y dejas la escoba, cuando pudiste haber hecho algo antes. haberte mentido menos, haber disfrutado más.
La embarré en no haberme dado por vencida antes, haber reconocido que no puedo hacerlo todo, y que está bien cuando la persona que está a mi lado lo puede hacer incluso mejor que yo. Reclamamos de la poca ayuda que recibimos, pero la mayoría de las veces nosotras mismas nos negamos la ayuda. Pedimos padres comprometidos, sin embargo,  muchas veces somos nosotras las que no los dejamos entrar. Hoy en día es fundamental compartir las tareas y debemos asumir que ninguno de los dos es perfecto, pero si los dos trabajamos en equipo la paternidad se vuelve más dinámica, menos monótona, más relajada. Tu te vuelves más feliz, tú pareja está más feliz y tus hijos... como te explico!
Algo que no pude ver hasta que fui mamá y que no pude manejar, fue que tenía algunas cosas no resueltas desde antes, que  me complicaron mucho. Al principio lo ignoré por completo porque todo se lo cargamos a las hormonas. Pero al pasar el tiempo me di cuenta que habían cosas que necesitaba resolver y sanar para poder sanar las cosas de ahora y poder avanzar. Cuando estas en los primeros meses de maternidad, tienes tantas cosas en tu cabeza que no te das cuentas que vas dejando pasar los días y los meses. y no has hecho nada realmente por cerrar algunas heridas, terminar ciclos, o lo que sea necesario para continuar como una mujer sana de mente. Algunas veces la tarde en la peluquería, ir al gimnasio, o fingir la sonrisa, no va a hacer desaparecer viejas heridas y rencores.
Y ahí viene la parte difícil que es mirarse. Mirarse bien adentro, buscar, retroceder, hilar, entender, escudriñar, etc. y analizarlo, sacar reales conclusiones, y por fin tener una visión de lo que te hace falta mejorar, soltar, liberar. Y ese es el paso que duele, en mi caso me sentí muy mala persona, pero creo que era necesario ser un poquito dura conmigo para poder espabilarme, y cambiar el switch. Me arrepiento de no haber pedido ayuda antes, me ha hecho tan bien.
Me arrepiento de no "terapiarme" antes. Me ha servido demasiado. Al principio me sentí tan miserable porque pensé "esto de ir donde una psicóloga, es como comprarme una amiga" jajaja, pagando un bono para conversar con alguien. Es medio triste al principio, pero tuve la suerte de encontrarme con alguien que para mi fue muy certera, y me ha ayudado mucho a enfocarme en lo importante, tener más herramientas para manejar mis días difíciles, dejar los flecos para más tarde y volver a ser la que fui pero adaptada a esta faceta nueva. Uno tiene que afrontar que no será la misma de antes, pero eso no es malo. La maternidad parte muchas veces a porrazo limpio, y el camino para algunas de nosotras con personalidades medias complejas se vuelve cuesta arriba, pero oye, la vista desde arriba después  de pasar los obstáculos es la raja!
Me siento mala amiga. Primero me sentí mal porque en todos estos post que leí hablan de que "mis amigas desaparecieron cuando fui madre". Totalmente cierto. Pero ahora me siento mala amiga, porque antes yo desaparecí de las vidas de ellas también.  Probablemente tampoco las visite lo suficiente, tampoco las llamé lo suficiente. Seguramente porque no sabía en que podría haber ayudado yo, a mi no me gustaban mucho los niños y aún ni luces de querer ser madre. Ahora sé que podría haber hecho tanto!. El mundo de hoy es tan rápido que no te das cuenta cuando solo ves a tus amigas para los cumpleaños de los críos, y me siento mal. Cómo dejamos pasar tanto tiempo entre nosotras!. Las quiero todavía a todas, mucho, y las extraño con todo mi corazón. Pero no diré que desaparecieron de mi vida, porque siempre están ahí de alguna manera, son mis hermanas, tenemos demasiadas historias que contar (y que ocultar jajaja), y prometo hacerme el tiempo para tenerlas de vuelta en mi vida. no puedo andar quejándome de que me siento sola, cuando en realidad no es así.
Me sentí muy sola porque en estos momentos de labilidad emocional extrema, no sabía canalizar mis ideas de manera correcta, no dije las cosas con las palabras que correspondían, tampoco en el momento adecuado. Uno se enfrasca en sus propios pensamientos y te consumes en puras tonteras. Agrega a eso el encierro del post- natal de invierno (además el invierno me hace pésimo) y exceso de tiempo "libre" para pensar, me sentía como gollum trepando por las paredes. No te quedes sola!
Busca a tu tribu!! donde sea, anda a un taller de cualquier cosa, baile mamá y bebé, masajes para la guagua, busca un grupo, arma un grupo!, siempre hay alguien que se siente como tú!!. Ni se imaginan las conversaciones que he tenido con otras mamás gracias a este blog, y de como nos hemos ayudado un poquito más cada vez, nos hace falta acercarnos más!!.
Escápate!, aunque sea un par de horas, a tomarte un helado, vitrinear un poco, a tomar té con una amiga, caminar, tomar aire hace bien.
Ponte bonita. Aunque no tengas donde salir, la idea es que cuando te veas al espejo, te sientas bien.
Hay que ser más de piel, abrazar más, besar más. Cuando recién fui mamá perdí un poco eso, debe ser natural porque la naturaleza quiere que estemos pendiente de la cría y no del macho. Pero ahora he procurado "pololear" más. Eso no significa salir a comer, ni viajar ni nada que cueste dinero, se trata de hacer un esfuerzo aún mayor que ese. Se trata de conquistarse sin gastar ni un solo peso en el intento jajaja. Volver a lo simple.
Probablemente hemos (todas) discutido con nuestras parejas por los motivos más diversos. Aprendí que tenemos que conversar las cosas en el momento. No enojarnos por mucho rato. Trabajar en conjunto. Aceptar que ninguno de los dos es perfecto. Agradecer todo lo bueno que tiene estar con él. Aceptar su ayuda. Relajarme más. Mirarlo cuando esta con mi hijo y ver la magia que ocurre. Tocarnos más. Respirar profundo.
Disfruta a tus hijos. después de todo, de eso se trata, disfrutar la vida con mas personitas.
Ahora veo la maternidad como un magister en volverte mejor persona, no hay nada negativo en todo lo que te pasa mientras sepas entender el porqué te pasa y que vas a hacer al respecto y hacerlo!. No nos quedemos en el lamento y aprovechemos esta maravillosa oportunidad de crecer como persona, y de ser felices ahora como familia...


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domingo, 11 de septiembre de 2016

Mi hijo no come!! consideraciones importantes....

Esto de la maternidad es realmente una aventura. Es ir constantemente quemando etapas con tus hijos, creyendo siempre que más adelante será más fácil. Sin embargo no necesariamente es así. Creo que finalmente tu mente y tu cuerpo se adaptan al cansancio, al caos, a los cambios hormonales, a los cambios de tus hijos, etc.
Mi último desafío ha sido avanzar a con la lactancia materna y la alimentación complementaria. La lactancia ha sido compleja más que nada por algunos comentarios emitidos principalmente por profesionales de la salud, en contra de la lactancia materna "prolongada" (mal llamada así, porque prolongar sería extender algo fuera de los plazos normales y sabemos que el homo sapiens sapiens, desteta naturalmente entre los 2 y 7 años, así que vamos bien), que al principio me afectaron, pero que finalmente pasaron a ser un mal recuerdo, gracias al apoyo de mi esposo, quién es el único que podría tener opinión sobre la crianza de nuestro hijo. Y continuamos siguiendo nuestro instinto y respetando la decisión de nuestro hijo de seguir con tu teta, al menos por un tiempo más.
Pero lo que si me ha afectado es la alimentación complementaria. La primera etapa de la alimentación complementaria fue muy fluida, Pedro como todos los niños no comía mucho al principio, pero pronto tuvo más apetito y comenzó a comerse toda la comida que yo le hacía sin problemas. Lo mismo ocurría en la sala cuna.
Puro festejos hasta que en el último control encontraron a pedro bajo peso. Tenía pasado el año de vida y era  un momento complejo. Estaba en la etapa donde estaban ya creciendo los 4 primeros molares, estaba en una transición entre el comer papillas y cosas más sólidas, además de ser un periodo donde se distraen fácilmente con todo, etc.
Cuando te dicen que tu hijo esta bajo peso, y responsabilizan de eso a la prolongación de la lactancia, esa cuestión duele, y es casi maldad. Hemos conversado mucho al respecto con mi esposo y aunque entiendo su postura de confiar en nuestro hijo y en nuestro instinto, yo le digo que es un tema muy conflictivo para nosotras porque cuando se trata de si el niño está gordo o flaco, la responsable siempre es la madre. Al papá nunca le preguntan porque la guagua esta flaca o gorda, ni le dicen "debería comer más o menos" ó "le preparas mal la comida". Una sola vez Eduardo me comentó que alguien le dijo que encontraba a Pedro muy chiquito en comparación con los demás, ahí recién dice que sintió esa cosa rara de ser apuntado por que Pedro no es como el hijo del vecino, bien cabezón, cachetón y con hartos rollos escapando del pilucho.
Y en mi búsqueda de respuestas, llegué al gurú, mi querido Carlos Gonzalez, y aquí estoy "pegándome las puñaladas" por no haber leído este libro antes. "Mi niño no me come", es un compendio de como alimentar a tu hijo sin morir en el intento.
Este hombre menciona que este proceso involucra llegar a un equilibrio entre lo que el niño necesita comer y lo que la familia (o principalmente la madre) espera que coma y es ahí donde surgen los problemas, porque generalmente tenemos expectativas que escapan a la realidad de nuestros hijos. Una vez que aterrizamos nuestras expectativas, es probable que nuestro hijo no coma más en cantidad, pero comerá con menos sufrimiento y nosotras viviremos más tranquilas.
Por qué duele tanto que el hijo no coma o no engorde/crezca?. Porque se traduce en un cuestionamiento directo a tu desempeño como madre. Porque si tu hijo no come o no engorda/crece como "debiera ser", es porque le preparaste mal comida, no sabes darle la comida, o ya tu hijo es un malcriado que hace lo que quiere contigo y te manipula de manera maquiavélica.
Nosotras las madres nos tomamos el asunto muy muy personal. O sea, he dedicado tiempo valioso de mi vida en preparar estos merenjunges de verduras y carnes, me metí a pinterest a buscar recetas saludables, llevo semanas tratando de achuntarle a la consistencia exacta que le gusta a mi hijo. Y aún así me rechaza?. Mmmm, pero rechaza la comida, o me rechaza a mi?. Seamos sinceras, sentimos que nuestro propio hijo no nos quiere. Fatal!
Aún cuando los padres sufren con el conflicto de la comida, nosotros probablemente encontraremos respuestas, en libros, google, otro médico, nutricionistas, amigos o nuestra familia, y seguiremos adelante. Pero nuestro hijo no tiene nada de eso, solo nos tiene a nosotros, sus padres, y si lo obligamos a comer, si amenazamos con no quererlo por que no come y si nos enojamos con él; él no sabe por qué, qué hizo mal. y de repente la persona a quién él más quiere en el mundo, se vuelve contra él. Que difícil darse cuenta de eso! porque tú crees que lo obligas a comer "por su bien".
Por supuesto que la alimentación complementaria es muy importante, nuestros hijos a partir de los 6 meses ya tienen (la mayoría) un desarrollo psicomotor y del tracto gastrointestinal que les permite alimentarse con otras cosas aparte de la lactancia materna. Pero debemos aprender a respetar los tiempos, no desesperarnos si un día no come, y sobre todo nunca obligarlo, sino que buscar alternativas y entender el proceso. Además nosotros sabemos en nuestro corazón que algún día el niño comerá lo suficiente, y esta es una etapa más que hay que superar.

 Para entender un poco de que habla mi amigui Carlos Gonzalez:

 Nosotros comemos con 3 propósitos:
  • Para poder vivir
  • Para crecer o engordar.
  • Para movernos
Comemos porque cada actividad que hacemos demanda energía, incluso si durmieramos las 24 horas necesitamos energía para hacerlo. Necesitamos crecer y nuestros huesos, uñas, pelo, células, etc. se fabrican a partir de lo que comemos. Y necesitamos movernos. según la actividad que tengamos ocuparemos más omenos energía.
Los niños comen más cuando están creciendo. Y comen de acuerdo principalmente a su tamaño. Ejemplo: un Poodle come mucho menos que un Pastor Alemán, y por más que le demos comida al Poodle, no se transformará en un Pastor Alemán. Fácil y bonito.
En mi caso siempre pienso que mi hijo tiene demasiada energía y que el pobre debe necesitar miles de calorías para sobrevivir a su agitada vida de niño pequeño. Pero ahora me doy cuenta que en realidad eso es un error. Si bien, efectivamente se mueve mucho y no para en todo el santo día. Aún así no gastará más energía que un adulto por ejemplo. Los niños no trabajan, no levantan peso, y cuando están cansados van siempre en brazos o en coche o lo que sea. Nunca recorrerán las grandes distancias de un adulto, así que no gastan taaantas calorías como uno cree.
La etapa de mayor crecimiento de un niño es durante el primer año de vida, crecen hasta 20 cms. y llegan a triplicar su peso de nacimiento. Si no fuera por este fenómeno de crecimiento explosivo, los niños menores de un año comerían muy muy poquito.
Otro mito del cual fui víctima, es que "necesitas comer para crecer", creemos que el crecimiento depende de la alimentación. Pero no crecemos porque hemos comido,  sino que comemos  porque estamos creciendo. O sea que el crecimiento esta más ligado a los genes que cualquier otra cosa, El crecimiento se puede ver afectado sólo en casos graves de desnutrición o alguna patología muy particular. Un niño que será menudito comerá siempre menos que un niño que será grande y corpulento. O sea el niño comerá lo que necesite para alcanzar SU tamaño normal. 
Los niños cuando cumplen el año de vida, suelen comer menos, porque la velocidad de crecimiento decrece de manera importante. Uno erróneamente piensa que si antes comía 100, ahora tendrá que comer 200 jajaja cueck. Como consecuencia nosotras intentamos en vano meterle más comida al niño que antes porque según nosotras necesita más comida que antes y ahí empiezan las peleas de nuevo.
Además en esta época, los niños quieren comer solos, lo cual significa que comerá menos porque la mitad de la comida queda en el piso o en el pelo de la guagua o en la ropa de la persona que lo está alimentando y ni hablar del tiempo que nos podríamos tardar en terminar el plato. Pero deberíamos armarnos de paciencia para dejarlos comer solos, porque así seguirán comiendo solos el resto de su vida. Pero si por apurarnos no los dejamos, a los 3 años no tendrán la misma curiosidad por aprender y tendremos que darle la comida en la boca hasta los 15 jajajaja.
La papilla de verduras, que es muy importante porque aporta muchos nutrientes a nuestros hijos, tiene el problema de que tiene menos calorías por porción, incluso que la leche materna, entonces la sopa de verduras tendría que estar muy concentrada para alcanzar el aporte calórico de otros productos, como la leche materna, las legumbres o el arroz. Así que ahora me explico el porqué mi hijo aún prefiere la teta, es más llenadora!, esto obviamente no quita la importancia de comer las papillas, pero si nos ayuda a entender la dinámica de la alimentación de los niños.
Debemos tener en consideración también que los niños que amamantan por más de 6 meses suelen engordar menos que los niños con alimentación artificial. Por lo tanto los ritmos de crecimiento entre estos niños es diferente.
Qué pasa entonces cuando los niños no quieren comer y aún así insistimos?. Se defienden. Primero cerrando la boca y girando la cabeza. La segunda opción es recibir la comida y hacer una bola que puede estar en la boca por media hora y no se la va a tragar. Y si nada de eso resulta, se opta por el último recurso  que es de frentón vomitar la comida.
Otro tema de importancia y que merece cuidado es descartar algún tipo de alergia alimentaria. El bebé puede rechazar el pecho después que ya a empezado a mamar, de forma repentina y llorando como si algo le doliera, en ese caso puede ser que algo que comió la madre le pudo haber caído mal. Se debe descartar la alergia a la proteína de la leche de la vaca, huevos, pescado, soya, etc. Y en esos casos se deben estudiar los síntomas y tratamientos a seguir con el pediatra.
Si nuestro hijo aun toma pecho después del año, debemos luchar contra la lógica de que la leche alimenta menos que las famosas papillas. Al contrario! la leche sigue siendo un gran aporte a la dieta diaria de tu hijo tanto en calorías como en nutrientes. Eso podría explicar por que mi hijo come menos "comida" cuando yo estoy todo el día en casa, porque toma teta libre demanda!! o seaaaa. Tengo que dejar de pensar que si el niño no se come la papilla no come nada!!
Además debemos tener mayor conciencia del aporte calórico de algunos alimentos. lo ideal después del año de vida es aportar máximo unos 500 cc de leche y derivados y no aportar "ricos", que puedan interferir en la ingesta de otros alimentos, si damos muchas calorías en forma de otros productos, obviamente el niño estará saciado y no querrá comer papilla de verduras.
Esto es sólo una ínfima parte del gran mundo del inicio de la alimentación en nuestros hijos. Si bien en lo personal no he llegado al extremo de obligar a mi hijo a comer, sí he caído en el error de pensar de que mi leche no lo alimenta, ojo que habla la asesora de lactancia!, esto prueba cómo nos pueden llegar al corazón  los diagnósticos sin tino de algunos profesionales de la salud. También he caído en el juego de creer que mi hijo me quiere menos cuando no come y viceversa, lo cual obviamente es ridículo, pero bueno, uno siente lo que siente no más pueh!. He llegado a estar un par de horas negociando con mi hijo una miserable cucharada de comida, lo cual en realidad es sólo un calmante para mi ansiedad y culpa maternal.
Entonces conocer estos factores son de suma importancia para bajar mis expectativas, dejar fluir a mi hijo y nuestra dinámica familiar. Aún tengo conflictos con el asunto, pero creo que en estas últimas semanas me siento más tranquila con respecto a la comida y mi depresión post comida del niño va en descenso jaja. Otra parte importante es el apoyo de la pareja, entender que el desarrollo del niño va sobre los hombros de los dos y no sólo de la madre, ir a los controles en conjunto cuando se pueda me parece super valioso para involucrar al padre en todos los aspectos de la paternidad.
Y creo también que es importante darle más valor a los otros profesionales de la salud, Acá el rol del Nutricionista y la Enfermera de control de niño sano, son fundamentales.
Ahora estoy más convencida de que mi hijo come bien , come suficiente, que su teta es lo más maravilloso que tiene en la vida, y que su cuerpito hermoso menudito y ágil se esta desarrollando tal cual debe ser para los genes que papá y mamá le dieron... mi hijo será un niño larguilucho, esbelto y las chicas se volverán locas por él ....

AHHHH !! CARLOS GONZALEZ... CUANDO QUIERAS TE HAGO EL QUEQUE!!!

Fuente: " Mi niño no me come", Carlos Gonzalez.

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viernes, 19 de agosto de 2016

Lactancia materna "prolongada", lo que nadie nos dice...

Estas semanas me he enfrentado a un desafío que no pensé que viviría, porque inocentemente pensé que vivía rodeada de gente más o menos informada de algunas realidades de la vida. Pero me equivoqué.
Con respecto a la famosa lactancia materna, en un principio todas vivimos la presión de darle pecho a nuestros hijos y alimentarlos con nuestra propia leche. Las que logramos sortear los escollos nos sentimos orgullosas de lo logrado y nos creemos lo máximo cuando el pediatra nos dice que nuestro hijo esta gordito, y al resto de la gente le falta aplaudirte no más cuando se enteran de que la obesidad de tu hijo es gracias  la "pura teta". Y las que no logran dar el pecho deben en un principio lidiar con la propia culpa de no haberlo logrado, entrando en esta especie de duelo de la lactancia, que en algunos casos se torna difícil de manejar, enfrentando algunas veces comentarios desubicados y cuestionamientos que activan el área de la culpa en nuestro cerebrito.
Y las que lo vamos logrando pasamos por las crisis de lactancia, los brotes de crecimiento, el volver al trabajo, la introducción de la comida, etc, y nos seguimos sintiendo orgullosas de nuestro gran esfuerzo y de nuestro lindo y sano hijo.
Pero parece que de repente la lactancia tiene fecha de vencimiento. De repente mi hijo no engordó tanto como antes, empezó con problemas para comer, porque ya está aburrido de la papilla, porque quiere comer solo, porque le están brotando todas las muelas al mismo tiempo y le duele, porque quiere comer las mismas cosas que están en los platos de los "grandes", etc. Y yo empiezo a sufrir por que el pediatra me dice que el niño esta retrocediendo y que mi leche se está tornando perjudicial para el niño....qué?! escuché bien?!, me dan ganas de llorar y contestarle, pero mejor no digo nada porque enojada me saldrá cualquier cosa. Le digo que intenté darle fórmula pero que le provoca náuseas y termina vomitando lo que comió. Me dice "tienes que desaparecerte, unos dos días, que tenga hambre...sí me fui, dos días a Santiago y no resultó......Entonces desaparece 4 días, lo que haga falta....
Me fui llorando el camino de vuelta a la casa. Tenía rabia de la ignorancia, de la poca empatía, y del daño que se hace. Pensaba, que ese médico atiende a muchas mamás al día y si le da ese consejo a una mamá que no está informada, puede ser muy dañino.
Dañino porque creo que cuánto dure la lactancia es una decisión muy intima, muy nuclear, que involucra a mamá, papá y bebé. Y no hay más!. No hay más personas que sean dignas de meterse en esa discusión, Ni tu mamá, ni tu suegra, ni tu amiga, ni el pediatra, ni la vieja de la esquina.
Esa fue la primera de varias situaciones muy incómodas donde se ha cuestionado que yo amamante a mi hijo de un año y 4 meses.
Agradezco nuevamente ser una mamá informada. Finalmente no he peleado con nadie porque encuentro insólito que yo tenga que explicar algo tan personal, natural, instintivo y aunque usted no lo crea NORMAL.
Aún así me afectó mucho recibir todos estos comentarios. Me dio mucha pena, porque estar un año 4 meses lactando no es una tarea fácil, y la gente que critica no ve, ni conoce nuestra relación con Pedro.
Digo nuestra relación porque aquí también se involucra mi esposo. Él me dice (muy sabiamente) que las personas que opinan no conocen a Pedro, no saben lo activo que es, no han visto todo el cariño y amor que recibe, no ven como el desarrollo del apego y la lactancia materna "prolongada", han hecho que sea un niño amoroso, curioso, alegre, sociable y de energía inagotable. Le menciono uno de los comentarios que escuché: "A nosotros los hombres no nos gusta que las mujeres den teta tanto tiempo". Pero él me dice que la decisión de continuar la lactancia ha sido siempre una decisión de familia, que si me critican a mi, la responsabilidad recae también en él y que cualquiera que quiera cuestionar nuestra opción, que lo hable con él también. Yo le digo que lo sé, pero que aún así me duele.
Me duele porque parece que nadie ve lo sublime que es amamantar, que trasciende lo práctico. La lactancia materna es lo que nos ha mantenido vivos en la tierra, evolutivamente hablando sin la lactancia materna ahora no existiríamos. Me duele porque la mayor parte de los comentarios los he recibido de personas que trabajan en salud, igual que yo. No entiendo como pueden transmitir ideas tan nefastas a diestra y siniestra, poniendo ideas erróneas en las cabezas de las madres que seguramente han tenido suficiente de ser apuntadas con el dedo por entregar algo tan valioso como es la leche materna.
He quedado sorprendida de todo esto, uno piensa que los desafíos de la lactancia terminan cuando ya la guagua logró por fin acoplarse al pecho, pero nadie te dice que de las felicitaciones vas a pasar a ser un bicho raro que malcría y desnutre a su hijo por darle teta.
Así que dejemos las cosas claras por favor. Existen varios organismos muy confiables tales como la OMS, UNICEF, Asociación Española de Pediatría, American Academy of Pediatrics, Australian Breastfeeding Association, etc, etc, etc. que recomiendan la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses. Luego recomiendan continuar con la lactancia complementando con otros alimentos hasta por lo menos los 2 años y de ahí en adelante hasta que mamá y bebé lo deseen. Ninguna de estas respetadas organizaciones le pone una fecha de término a la lactancia!
Si estas leyendo esto on line, es porque vives en un lugar más o menos cómodo, con acceso a agua potable, salud, seguramente tienes un techo y una cama calentita donde pasar tus días con tu guagua. Bueno, en países donde el acceso a salud, agua potable, insumos sanitarios y leche de fórmula son un sueño, la lactancia materna hace la diferencia en grande, Salva vidas! acá no vemos ese impacto porque tenemos todas las comodidades, por lo tanto la lactancia probablemente nos ahorrará solo una ida a la urgencia. no es así?. En estos países la lactancia materna pasa a ser una política de salud pública y tiene más repercusiones que cualquier otra intervención preventiva. Ni hablar del impacto que debe tener en zonas de guerra!, Esos niños que necesitan ser nutridos con urgencia física y emocionalmente.
La lactancia hasta el siglo 18 y 19 se extendía hasta los 2 a 3 años de vida. Lo que lo cambió todo fue la era industrial, con la aparición de sucedáneos de la leche y cambios sociales como la introducción de la mujer al mundo laboral, provocando el destete prematuro de los bebés.
Según estudios, el destete natural para el homo sapiens sapiens esta entre los 2 y los 7 años!!
La leche materna después del año tiene incluso más grasa que la leche de los primeros meses y aún es una fuente muy importante de vitaminas y minerales. Además de que sigue aportando beneficios inmunológicos, lo que significa una menor incidencia en las infecciones.
Por otro lado favorece un mayor desarrollo intelectual, previene a largo plazo el maltrato infantil, hay una mejor relación con los padres en la adolescencia y una mejor salud mental en la vida adulta.
En los estudios el único riesgo que se describe para la madre es el rechazo social y profesional. No se describen otras desventajas de la lactancia mal llamada "prolongada".
En conclusión lejos de hacerle un daño a mi hijo, estoy forjando un futuro, lleno de amor, de bellos recuerdos para ambos de este periodo, que por cierto no se repetirá. Por favor dejemos de engañarnos con adoctrinamientos que nacen de la necesidad de ignorar los requerimientos nutricionales y afectivos básicos de los niños, y de apagar nuestro instinto maternal por hacer nuestra vida social y profesional más cómoda. O para satisfacer al marido?! Dios mio!
Si vemos a una mamá con un niño de más de un año amamantando, felicitémosla, o sigamos nuestro camino sin opinar. Si una mamá decide no dar pecho, bien. Si una mamá decide continuar porque puede hacerlo, bien también.



dejémonos de joder!!


Juno amamantando a Hércules


lunes, 1 de agosto de 2016

Lactancia Materna: Inversión a largo plazo

Hoy es un día muy especial para nuestra familia. Hoy comienza la semana mundial de la lactancia materna y en el hospital donde trabajo se realizan actividades relacionadas con la promoción de la lactancia materna.
Y para mi sorpresa me llamaron la semana pasada para invitarme y entregarme un reconocimiento. 
Este reconocimiento es debido a que he sido la única mamá/funcionaria del hospital donde trabajo que recurrió al SEDILE (servicios dietéticos de leche) para solicitar que le dieran la leche materna que yo conservaba en casa a mi hijo en la sala cuna del hospital. 
Cuando fui a consultar por esta posibilidad la verdad fui sin mucha esperanza de conseguir algo y ya me estaba haciendo la idea de que mi lactancia iba a terminar por culpa de la vuelta al trabajo, como pasa muchas veces. Eso me ponía muy triste porque pensaba que después de tanto esfuerzo terminar la lactancia por ir al trabajo era realmente absurdo.
Sin embargo, para mi sorpresa, Carolina Alarcón, nutricionista de SEDILE, estaba casi más entusiasmada que yo al proponer la idea de traer mi leche bajo cadena de frío, todas las mañanas para que ellos (SEDILE), enviaran mi leche, descongelada y a la temperatura perfecta a la sala cuna del hospital para que mi hijo pudiera seguir alimentándose con leche materna mientras yo trabajaba. Fue maravilloso encontrarme con un apoyo tan abrumador, lo único que Carolina me preguntó era si yo sabía almacenar leche y si sabía como transportarla. A lo que respondí como la mamá ñoña que soy, que por supuesto, estábamos listos para empezar la operación.
Eso fue en Octubre del año pasado. Hoy mi hijo tiene un año y 4 meses y aún está con lactancia materna. Ha sido un viaje maravilloso, con altos y bajos, pero muy reconfortante al sacar conclusiones.
Estoy muy orgullosa de mi familia, porque no nos rendimos. Buscamos la posibilidad de continuar con la lactancia como fuera. No queríamos que la vuelta al trabajo nos quitara todo el esfuerzo realizado hasta ese momento. Y una acción destinada a beneficiar a  mi hijo, se ha transformado en una hermosa iniciativa que otras madres pueden utilizar también, El SEDILE del Hospital Dr. Hernán Henriquez Aravena de Temuco, sienta un precedente en el apoyo incondicional a la lactancia materna en sus trabajadoras y eso me llena de felicidad.
Y es así como se comprueba que las grandes diferencias parten por un par de personas pensando en su casa como hacer algo diferente, y luego con otra persona que decide ayudar y así los grandes cambios que esta sociedad necesita van ocurriendo...."yo no puedo cambiar el mundo.. pero puedo cambiar mi mundo"
La lactancia materna es una inversión a largo plazo, uno siente que se le va la vida dando teta, se te pasan las horas y los días sentada en el sillón tratando de acoplar bien, pensando en cuándo se te quitara el dolor de tetas, que si lograrás llegar al mes de lactancia, después a los 6 meses y así...no te das cuenta cuando ya tu hijo camina y crece sano y feliz. La lactancia es una experiencia empoderadora de la mujer. Es muy potente poder además de dar vida poder alimentarla, hacerla crecer, sin necesitar nada más. El nexo que se desarrolla con el hijo, con uno misma, con la pareja son fenómenos maravillosos que no se deberían perder. Todas nos merecemos tener una lactancia feliz.
No puedo dejar de agradecer a mi esposo, Eduardo, quién sabe sabe tanto de lactancia como yo. El ha estado amamantado conmigo por un año y 4 meses. Sosteniendo mis restos en los días duros y sintiéndose orgulloso en días como este. La lactancia involucra a la familia completa.
Que increíble el destino. Yo era de esas mujeres que  no se veían con un niño en los brazos y mi familia no termina de sorprenderse viéndome con Pedro. Yo que empecé a escribir motivada por mi esposo, para poder contar las cosas que me pasaban y no sentirme sola en el mundo y para compartir todo lo que fui aprendiendo día a día en este camino. Y ese camino me ha llevado a conocer un montón de otras mujeres que tal como yo han necesitado apoyo y consejo en algún momento difícil. Nunca me imagine que estas acciones que parecían tan simples en su momento, tendrían un impacto mayor en el futuro.
Estoy muy contenta, gracias a mi hijo que ha cambiado mi vida por completo, enfrentándome a mis sombras y luces, que me ha hecho descubrir cosas nuevas sobre mi y el mundo. recién ahora, se empiezan a ver los diversos frutos de haber sido porfiados y perseverantes como familia. Ahora más que nunca puedo asegurar que la lactancia es mucho más que alimentar al hijo...la lactancia materna y la maternidad son una REVOLUCIÓN!!!!!


viernes, 15 de julio de 2016

Neurociencias en nuestros hijos: hechos fascinantes!!

Leyendo este famoso libro sobre neurociencias en relación a los primeros años de vida de los niños he aprendido algunas cosas que son absolutamente fascinantes y que me hacen mucho sentido ahora que llevo un año y casi 4 meses observando como mi hijo descubre su universo y creo que sería interesante compartirlo con ustedes.

Cuando escuchaba eso de que le pusiera música al bebé estando en la panza y el "efecto mozart" y todo eso siempre mi intuición me decía que tenía que tener mucho cuidado con el tipo de sonidos al que quería exponer a mi hijo. Si bien la estimulación es buena, debe ser equilibrada, no estridente de manera tal que produzca un efecto positivo en el bebé. Los bebés pueden escuchar a partir de la semana 20 -24, y si bien ellos están protegidos y aislados en el vientre materno, esa protección disminuye en las últimas semanas de gestación. Los sonidos no deberían sobrepasar los 100 decibeles ya que si existe una sobreestimulación esto provoca estrés en el bebé, con respuestas como movimientos del feto y taquicardia, y la inevitable producción de adrenalina, cuyo aumento en el sistema nervioso del bebé en forma innecesaria no es conveniente. A mi parecer esas cosas del efecto mozart y ponerme audífonos en la guata, más que estimular la inteligencia,  pueden alterar el ritmo natural del bebe, sus ciclos de vigilia y sueño (que tenemos clarito que no son iguales al nuestro) y que la mejor estimulación para nuestro hijo en la vida intrauterina es pasar un embarazo feliz, relajada, escuchando la voz armoniosa de papá y de mamá, cantar canciones con nuestras propias voces y dejar que nuestro bebé escuche los sonidos del interior de nuestro cuerpo, en la quietud de su mundo perfecto.
Los niños nacen con una capacidad de absorber y percibir cosas que es realmente envidiable, yo miro a mi hijo y siempre me lamento, porque todos alguna vez tuvimos esa capacidad de percepción más allá de lo vidente ( a lo munrra jajajaja) y esa capacidad de asombro con cada detalle, movimiento, color, etc. 
Las experiencias sensoriales deben ser armoniosas de tal manera que se produzca un equilibrio entre la producción de dopamina (vitalidad e interés por aprender) y serotonina que produce quietud.
Lo interesante y que no tenía idea sobre los bebés es que poseen una mente sinestésica, lo que significa que ellos tienen una superposición sensorial, o sea que pueden oler una melodía, saborear colores, escuchar sabores, etc. Y eso es natural en ellos. De ahí la importancia de dosificar los estímulos para no agitar y producir mucho caos en la percepción. Luego durante el sueño, todas estas experiencias sensoriales se van ordenando para luego seguir aprendiendo.
Por otra parte el cobijo, las caricias y el amor de la madre y la familia van construyendo un modelo interno de seguridad. Este modelo es la base de la integración sensorial o sea le permite tomar, organizar e interpretar la información que se recibe del cuerpo y del mundo.
El desarrollo del movimiento libre a partir del sexto mes, la atracción que sienten los bebes por los sonidos que emitimos a través de los cuentos y canciones, estimulan de manera maravillosa el desarrollo de su sistema nervioso.
Para estimular la formación de neuronas y su conectividad debemos otorgar una alimentación adecuada, permitir la libertad de movimiento (siempre con supervisión) y entregar los estímulos adecuados a través del juego y la actividad física.
Una cosa muy interesante que aprendí, es que una cosa es que el niño no sepa hablar y otra cosa es que no entienda. Todos hemos visto el caso del niño que "no habla, todo lo indica y le pasan las cosas en la mano sin que diga una palabra y por eso todavía no aprende a hablar". Bueno descubrí que los niños cuando les hablamos desde edades tempranas, ya van guardando las palabras y saben que la mesa es mesa y el perro es el perro, sólo que aún no lo pueden pronunciar. Por eso es muy importante hablarles a los niños y desde muy pequeños nombrarles las cosas, esto se llama "significar las cosas", nombrarlas, repetirlas y obviamente con la palabra que corresponde y bien pronunciada, nada de ahí va el "pio pio" o el "guau guau". el niño sabe perfectamente de que le estamos hablando!! el bebé guardará en su cerebro todas estas palabras y cuando este listo para hablar será mucho más fácil!!
Cerca del año se desarrolla la habilidad de la abstracción, es decir que ya no necesita tener una piedra en frente para poder nombrarla, sino que puede nombrarla en su mente y aparece la imagen de la piedra en su cabeza, ademas puede clasificar más cosas y reconocer por ejemplo, varios tipos de piedras o varios tipos de perro, impresionante!

He aquí la importancia de acercarnos a nuestros hijos desde otra perspectiva, aprender estas cosas me ayuda mucho a tener más paciencia, ponerme en el lugar de mi hijo y entender los procesos por los cuales esta pasando, darle mayor libertad (vigilada obvio), acompañarlo de cerca, participar y celebrar cada pequeño descubrimiento que hace. La verdad leer sobre neurociencias me ha abierto otro poco más los ojos hacia el maravilloso mundo de los niños, los vemos tan vulnerables, pero no tenemos idea del potencial que cada niño tiene sin excepción. Pero lamentablemente el desarrollo de ese potencial en su plenitud depende de la redes de apoyo y de factores sociales , culturales y económicos de van marcando el destino de nuestros hijos. pero con la información correcta, con paciencia y por sobre todo mucho amor, nuestros hijos pueden despertar al mundo con una energía, que supera cualquier expectativa.

Espero esto los entusiasme a seguir aprendiendo, buscando, y porqué no, aprovechar nosotros mismos de volver a ser niños y recuperar un poco la necesidad de apego, de piel, de fantasía, de imaginación, de juego, risas y besos... nos haría bien a todos !!

Fuente: Una vez más "Esos locos bajitos", me tienes loca Amanda Céspedes!!! seca!!
Imagen Obtenida de la Web



viernes, 17 de junio de 2016

El primer viaje post- parto sola!! omaigá

Hace mucho que no escribo, más que nada por falta de tiempo. O más bien decidí tener menos tiempo para esto. Me encanta escribir en el blog y averiguar cosas y aprender, sin embargo, es inevitable que con el pasar del tiempo el hobby se vuelve una responsabilidad. Descansé un rato principalmente porque necesitaba dormir. No vamos a decir que dormí mucho o que me hice una cura de sueño ni nada de eso (ojalá fuera así), pero me dormí un poco más temprano estos días. Mi hijo que esta full experimentando la "independencia" que le da el caminar solito, llega más cansado a casa y algunos días se duerme a las 20 hrs. Impensado hasta hace poco que se dormía siempre entre las 22 y las 23 hrs. Ni hablar de cuando estaba recién nacido que se dormía a duras penas a las doce de la noche jaja..
Esta última semana estuvo marcada por el famoso viaje a Santiago, gracias por sus mensajes de apoyo psicológico a todo esto, me dieron mucho ánimo. Y lo necesitaba. El viaje finalmente se planeó como todas las cosas después de Pedro, sorpresivamente y sin pensarlo mucho. Justo mi amiga Estefa pasaría por Santiago y Jocelyn tenía fin de semana libre. Faltaba yo. Así que sin pensarlo mucho busque pasajes ( en avión para no perder horas valiosas viajando) y le dije a mi esposo que ya, era momento de viajar un par de días, que lo necesitaba. Mi marido obviamente me apoyó y bueno. Viajé no más.
Pero los días previos al viaje tenía esta sensación de mierda de alegría y culpa jajaja. Estaba con mariposas en la guata de emoción de ver a mis queridas amigas y me daba vueltas en la cabeza como lo haríamos con Pedro.
Resulta que las semanas previas al viaje pasamos por un etapa "charcha" como diríamos con mis amigas, porque yo estaba destruida con el asunto de la teta nocturna. Me encanta dar teta, lo he disfrutado al máximo, pero hubo un par de semanas donde Pedro despertaba demasiado en la noche y no dormí nada. Eso obviamente trajo como consecuencia las respectivas "caras de poto" y una disminución exponencial de la paciencia, con él niño y con cualquier otro ser viviente que estuviera en el camino. Nos tocó hora con el pediatra esas semanas y para probar le pedí consejo. Y me dijo " si quieres destetar en la noche, tienes que desaparecer, sino el niño sabrá que estas ahí, nada que hacer". Por supuesto yo ya sabía eso jaja. pero las mujeres tenemos este síndrome en el cual necesitamos que los demás nos digan que estamos haciendo bien, o nos reafirmen lo que pensamos.
Intentamos para iniciar el camino del destete, comprar leche de tarro para darle al bebé un relleno en la tarde, apoyándonos en la teoría de que los niños duermen más horas con el relleno ya que es más difícil de digerir. Súper confiados iniciamos la misión, pero grande fue la sorpresa cuando Pedro nos dejo bien claro que el relleno no es lo suyo. Simplemente no tolera la leche artificial. le provoca naúseas. Probamos sólo dos marcas, porque nos dio pena seguir torturándolo con el asunto. Para rematar el hecho de las naúseas con la mamadera le provocó tal rechazo que además de negar la leche, también no quiso más la mamadera, aunque tuviera leche extraída. Recibía leche solo con cuchara y finalmente rechazó toda la leche que no viniera en teta.
Entonces yo con pasajes comprados a Santiago, estaba muy preocupada por esto, pensando en que mi hijo moriría de hambre sin mi y que el viaje sería un desastre.
Pero finalmente conversando con mi esposo llegamos a la conclusión de que hambre no pasaría. la leche, sino la quiere tomar, se la puede comer en forma de yogurt, sémola con leche, flanes, etc. Y aún se puede seguir intentando darle leche extraída (que me queda bastante) durante la noche.
Llegó el día y a mi me costó irme, finalmente es verdad que es uno la que sufre más que el niño. porque estamos con exceso de "conciencia" de lo que estamos haciendo. En esos momentos pensaba que pucha que me habría venido bien ser menos "apegada", menos empática con la guagua. sentiría menos culpa de dejarlo sólo dos días ( y medio). Pedro nunca entendió que pasó y yo me despedí con lágrimas en los ojos.
Lo pasé muy bien, caminé tanto que me dolían las piernas como si hubiese corrido muchos kilómetros. Comí rico, vitrineamos todo lo que pudimos, compramos todo lo que pudimos jaja, hicimos un pijama party, donde probamos maquillaje y productos de belleza. Esto porque Jocelyn es seguidora de blogs de belleza y sabe muchos tips geniales de maquillaje. Dormí dos noches de corrido (despertando a las 8 de la mañana pff). Llevé mi extractor, para sacarme leche y mantener la producción. La leche la tuve que eliminar porque era mucho leseo traerla de vuelta a Temuco.
Me tomé un terremoto después de 2 años de no tomar alcohol, y sobreviví jaja. Conversamos mucho con mis amigas y nos sentimos casi como en los viejos tiempos, casi porque alas 12 de la noche nos caíamos de sueño jaja.
Para cuando volví Pedro seguía sin entender nada y me recibió con una gran sonrisa, yo llorando obvio, contaba los minutos para volver a abrazarlo y apenas llegué a casa le di a mi hijo dos tetas con sabor a cielo.
Mi esposo me comentó que el segundo día estaba muy cansado, a pesar que contó con la ayuda de los abuelos de Pedro, dijo que al final del día ya no tenía la misma disposición que él suele tener cuando llega del trabajo para jugar. Que esos días tuvo que hacer las cosas de la casa además de cuidar al niño  y claro eso cansa más. No pude evitar esbozar una sonrisa y decirle que estaba totalmente de acuerdo jajaja.
Hemos comentado harto con mi esposo después del viaje, sobre como la paternidad nos afecta. Como nos enfocamos tanto en ser buenos padres y nos olvidamos un poco de ser pareja, cuesta mantener un equilibrio. Creo que el viaje fue bueno porque descansé, principalmente mi mente. Me doy cuenta (un poco tristemente) que Pedro puede vivir sin mi un par de días, aunque mi esposo dice que me llamaba y que cada vez que sonaba la puerta, miraba atento para ver si era yo :) . Pero no se murió de hambre, ni quedo solo triste y abandonado sin nadie que le prestase atención. Mi esposo pudo experimentar un poquito de lo que es estar todos los días y todo el día con un hijo y todo lo que demanda (ojalá algún día nos pusiéramos nórdicos y tuviéramos post natal para los papás de un año como en esos países) 
Nos damos cuenta de lo importante que es mantener ciertas libertades y espacios en la parentalidad (existe esa palabra?) porque sino nos empezamos a odiar de a poquito. Que desde que tuve guagua no puedo salir,  no puedo dormir, no puedo comer tranquila, trabajo, limpio la casa, ahorro leche y nana y aún no veo mi monumento jajaja. Y nuestras parejas tienen que aguantar al niño y a la bruja jaja.
Pero bueno, nosotros elegimos ser padres y sabíamos lo que implica, decidimos dedicarnos al 100%,  pero probablemente no sabíamos que el 100% es en realidad el 200% o más. De aquí para adelante la entrega siempre es máxima si queremos criar con amor, y que para criar con amor debe existir amor en nosotros primero, como pareja. No somos una pareja perfecta y hemos atravesado momento muy complejos. Pero estoy contenta de que poco a poco vamos sorteando obstáculos y no obligados porque "hay que hacerlo por los niños", sino que porque nos queremos. Porque hay una historia detrás, porque vale la pena continuar, Porque Pedro es nuestra única manera de trascender en el universo (ya no inventé nada genial) y queremos que Pedro recuerde su infancia como un lugar luminoso lleno de besos y mimos.
He vuelto con mi corazón lleno de cariño de mis hermanas elegidas, tranquila porque tengo una pareja que se hace cargo cuando lo amerita y lo hace fantástico. Feliz de que aún estamos enamorados, nos necesitamos, nos deseamos, nos admiramos. Y más convencida aún de lo afortunado que es mi hijo de caer en nuestros brazos.

                                                                                                                                                                                                            

Con mis queridas en Santiago, en el famoso restaurant "La Piojera", tomándome mi primer trago después de 2 años.